Actualmente arraigada en el territorio ancestral de la nación Sapara, la Fundación Naku está construyendo un modelo liderado por indígenas para la protección forestal y la regeneración cultural que se expandirá a otras regiones amazónicas.
Naku es la selva tropical.
La Fundación Naku existe para proteger la inteligencia viva de la selva tropical, sus tierras, sus pueblos y sus ecosistemas espirituales.
Nuestro enfoque actual se centra en la colaboración con la nación Sapara, que protege 914 289 acres de territorio ancestral en la Amazonía ecuatoriana.
Desde sus orígenes, los sapara han vivido en profunda relación con el bosque, guiados por los sueños, las ceremonias y la sabiduría de la vida misma.
En el idioma sapara, Ñukaki significa «uno con el bosque».
No se trata de una metáfora, sino de una cosmovisión.
¿Quiénes son los sapara?
La nación Sapara es uno de los pueblos indígenas más antiguos de la Amazonía, que habita 914 289 acres de selva tropical virgen en el sureste de Ecuador.
Reconocidos por la UNESCO como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, los sapara son guardianes de uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad del planeta, un santuario vivo de agua, medicina y espíritu.
Para los sapara, el bosque no es un recurso, sino un pariente, un ser vivo lleno de memoria e inteligencia. Su lengua, sus canciones y sus sueños están entretejidos con las voces de los árboles, los ríos y los antepasados.
De los miles que había en su día, hoy en día quedan menos de 700 miembros del pueblo sapara, y solo tres ancianos hablan con fluidez su lengua ancestral. A pesar de ello, sus conocimientos espirituales y ecológicos siguen guiando los movimientos globales para la supervivencia cultural y la protección del medio ambiente.
La cosmovisión sapara , basada en el trabajo con los sueños, las ceremonias y la reciprocidad con el bosque, es el núcleo del marco regenerativo de la Fundación Naku. Todos los proyectos comienzan y terminan con el liderazgo sapara, lo que garantiza que la protección de la tierra y la revitalización de la cultura sigan siendo inseparables.
Proteger el bosque es proteger a las personas.
Proteger a las personas es proteger el sueño de la propia Tierra.
POR QUÉ EXISTIMOS
Naku nació de una necesidad urgente:
Crear una estructura dirigida por indígenas capaz de defender el bosque —
— no solo en espíritu, sino también en la práctica.
Las amenazas se intensifican:
Extracción de petróleo. Borrado cultural. División de tierras.
Y aún así, el bosque respira.
De esta verdad surgió la Fundación Naku, una colaboración viva entre líderes indígenas, curanderos y aliados comprometidos con la protección del bosque y la revitalización de su sabiduría para las generaciones venideras.
«Proteger el bosque es proteger el sueño de la propia Tierra».
— Anciano Sapara
Nuestra historia comenzó en el territorio Sapara, pero la visión pertenece al bosque mismo.
«Samai... es el aliento vital que sustenta todo. Es energía, espíritu, movimiento que conecta lo material y lo espiritual».
— Manari Ushiuga, líder espiritual, Fundación Naku
Para hacer frente a esta situación, la Fundación Naku ha desarrollado una visión basada en cuatro pilares:
Un marco vivo para la regeneración basado en la sabiduría indígena y el equilibrio del mundo natural.
Este modelo está tomando forma a través de la Nación Sapara y se expandirá a otros territorios en el futuro.
Un marco para la regeneración
El sistema regenerativo de la Fundación Naku integra cuatro pilares esenciales: gestión territorial, economía regenerativa, educación y vitalidad, creando un modelo vivo para la protección medioambiental y la resiliencia comunitaria lideradas por los indígenas. Arraigado en el conocimiento ancestral y diseñado para tener un impacto a largo plazo, este marco apoya la preservación de la sabiduría cultural y la regeneración de la selva amazónica.
El sistema regenerativo de la Fundación Naku: un modelo holístico para la protección medioambiental, la educación y la resiliencia cultural lideradas por los indígenas.
No se trata solo de la tierra.
Se trata de la vida.
Cada contribución ayuda a proteger el bosque, potenciar el liderazgo indígena y preservar la sabiduría que ha cuidado este planeta durante milenios.
Únete a nosotros para proteger el Bosque de la Vida.